"La armonización de un ambiente es la posibilidad de encontrar el equilibrio entre las energías que se mueven en el espacio por efecto de las actividades que se realicen.
Estamos en un mundo en el que constantemente se generan energías a nuestro alrededor y estas interactúan con las que nosotros permanentemente estamos generando.
Las personas, los objetos, los materiales, las actividades, los elementos, etc… son los protagonistas de esta interacción.
Armonizar un ambiente requiere del estudio de las energías de las personas que lo habitan, y en el caso de un sitio público de las que lo visitan.
Este estudio generalmente se hace por medio del análisis astrológico de los dueños o dirigentes y del sitio junto con la utilización de técnicas de Feng Shui y radiestesia.
En esta rectificación se busca equilibrar las energías de las personas con las energías externas contaminantes ya sean permanentes o en tránsito, y con la energías que se generan en el sitio por la forma arquitectónica y los materiales de construcción.
Llamamos energías externas las que se generan por la electricidad, los desagües, las corrientes de agua, transformadores, aparatos eléctricos, computadores, equipos de grabación, etc.
El trabajo de armonización consta de tres fases:
1- Evaluación y análisis.
2- Aplicación de correctivos y verificación del flujo de energía.
3- Seguimiento.
En la primera fase se hace el estudio astrológico y la medición energética de las personas y el sitio, de acuerdo al espacio arquitectónico de las oficinas, salones y los equipos electrónicos que estén o no en uso.
Para el análisis astrológico que complementa este trabajo son necesarios los datos de nacimiento de las personas que habitan una casa o las que dirigen cada una de las áreas de una empresa. Día, mes, año hora (en lo posible) y lugar de nacimiento. Si hay una empresa constituida legalmente, fecha en la que se crea como empresa.
Este análisis no significa el análisis y la elaboración de una carta astral individual, pero si es la base para armonizar a las personas con los ambientes que estamos trabajando y así conseguir el equilibrio.
En la Segunda fase, se hace el trabajo de aplicación de correctivos, y se verifica el flujo de energía que se produce con la intervención de los elementos que corrigen.
Los correctivos para ondas energéticas contaminantes son proporcionados y aplicados por mí.
Una vez aplicados los correctivos y potencializadores se requiere una nueva valoración energética que se realiza en los quince días siguientes a la finalización del trabajo.
Y la tercera fase consiste en el seguimiento que se hace a los tres meses y a los seis meses. En este seguimiento se corrigen nuevamente las áreas que sea necesario y se valora nuevamente el flujo energético que se está generando en la actividad cotidiana.
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